Hijo de italianos, fue el menor de siete hermanos, se casó a los 25 años, y comenzó a trabajar en un taller de zapatos. Su carrera como humorista comenzó accidentalmente en 1964, cuando grababa bromas telefónicas para que su amigo Sixto (postrado debido a una operación) pudiera escucharlas y distraerse.
Dejó de hacer las grabaciones luego de la muerte de su amigo en 1965; pero en 1980, convaleciente de hepatitis, y dado que debía reposar gran parte del día, sus amigos lo inducen a retomar las bromas como forma de entretenimiento, llevándole avisos clasificados para llamar a desconocidos.
Tangalanga se hizo famoso en la década de los 80 cuando amigos de él prestaban sus casetes a otros amigos, que a la vez regrababan, y de esa manera se terminó armando una cadena gigantesca en toda la Argentina.