"Uno a veces en Twitter pone lo que necesita exteriorizar. Yo tengo mi oficina en mi casa y me es muy difícil trabajar así porque se me corta la luz por rachas eternas", explicó la morocha.
"Lo que más me duele, porque cuesta mucho, es que hay personas que no tienen alimentos. Yo llegué de temporada y tuve que deshacerme, por ejemplo, de los yogures que pierden la cadena de frío. No lo puedo creer, me da tristeza más que bronca. De decir: ¿cómo puede ser que siga todo así? Que todo nos cueste tanto, y habló de todos, no de mí. Sigo sin luz y no sé si volver al supermercado mañana, no sé qué hacer. Llamo a Edenor y me dicen: agarre su factura. Qué se yo, si no tengo luz, ni sé dónde está. Trato de tomarlo de la mejor manera".
Y aclaró:
"Si me pasa a mí es porque le pasa a todos, no solo a mí. Lo hablo desde lo humano, lo veo con mis vecinos. Todos queremos vivir mejor y pasan estas cosas que a todos nos duele y nos cuesta. No puedo creer que tengo que tirar una tercera heladera. Hay gente que no tiene para comer".