Y para cerrar su relato, agregó una frase que dejó al estudio en silencio: “Además, de que el ano le sudaba raro, tiene una cola muy grande, no respira”.
Cuál fue la polémica frase de Analía Franchín sobre el alumno que mató a un compañero
Un hecho trágico sacudió a la comunidad educativa de San Cristóbal, en Santa Fe, cuando un alumno de 15 años ingresó armado con una escopeta a la Escuela Mariano Moreno. En el ataque, un adolescente de 13 años perdió la vida y otros dos resultaron heridos, lo que generó una enorme conmoción en todo el país.
La cobertura del caso derivó en un análisis de Analía Franchín en A la Barbarossa (Telefe), que rápidamente se convirtió en foco de polémica. Sus declaraciones despertaron críticas en redes sociales, ya que la panelista vinculó lo ocurrido con el uso de redes sociales por parte de los adolescentes, la influencia de un videojuego en particular y la responsabilidad de los padres.
“Crecieron con eso con la anuencia de los padres. A ver, todos sabemos que los chicos no pueden tener Instagram hasta los 13 años. Todos los chicos se cambian la edad y todos los padres saben que los chicos tienen Instagram, me incluyo, no estoy echando la pelota afuera", expresó Franchín. Y añadió: "Sino entramos en la vorágine de 'los otros tienen y yo no'. Es algo imparable. Nosotros les estamos dando el permiso para que usen las redes sociales”.
En su intervención, la panelista también hizo referencia a un videojuego de acción: "En este caso puntual el GTA está prohibido en mi casa. El 90% de los adolescentes juegan al GTA cambiando la fecha de nacimiento, que se trata de matar gente, de violar mujeres y todo lo demás”, aseguró. Y cerró con otra reflexión: "Todas las fiestas que hay los fines de semana con los DNI truchos, los padres ayudan a los chicos a hacer eso. Entonces no le echemos la culpa solamente a las redes sociales: los padres somos los principales culpables de todo lo que está sucediendo".
Las palabras de Franchín generaron un fuerte revuelo en redes sociales. Varios usuarios de X cuestionaron su análisis y remarcaron que culpar a un videojuego o a las plataformas digitales es simplificar el problema. “Es más fácil culpar a un juego y no mirar el hostigamiento previo y la falta de comunicación familiar”, “Los chicos juegan al GTA hace una década y nunca había pasado esto”, “Que alguien le avise que pasó de moda hace como 20 años lo de culpar a los jueguitos por todo”, fueron algunos de los comentarios que reflejaron el rechazo a su postura.