Y cerró movilizada: “Hoy, un año después, el sueño del Cacique Tani se hizo realidad. Los chicos disfrutan de su escuelita. Y con esta noticia, compruebo nuevamente, con gran felicidad, que los sueños se pueden lograr, sobre todo si los perseguimos en equipo con la ayuda de los demás y aunque suene cursi, tengo que escribirlo igual... poniéndole mucho amor, porque fue eso lo que nos unió y lo que nos acercó a tanta gente dispuesta a ayudar. Gracias por acompañarnos a nosotros y a ellos y sobre todo por creer que era posible".