El eufórico presentador aquella calurosa noche del 15 de octubre de 1988 era el mismísimo Sting, y el Monumental explotó con el primer acorde de Born in the USA. Buenos Aires vibraba por primera vez con un festival lleno de estrellas de renombre internacional como Sting, Tracy Chapman, Peter Gabriel y el propio The Boss, enarbolando la bandera de los derechos humanos de Amnesty Internacional.
