"Durante dos meses he estado bajo ataque por Donald Trump y sus seguidores por pintar al candidato republicano con un pene pequeño. He recibido amenazas de muerte, amenazas de violación y llamadas telefónicas anónimas exigiendo que elimine la imagen de mis cuentas de redes sociales o habrá riesgo de ir a la corte. Y la semana pasada, cuando estaba caminando por mi barrio en Los Ángeles, un partidario de Trump me dio un puñetazo en la cara", dijo la mujer, que sin duda ahora será mucho más popular.