"Por suerte, en 2007, antes de salir de gira, tuvimos una charla telefónica donde nos dijimos todo lo que teníamos para decirnos. Nos sincerarnos. Lo cierto es que estuve más tiempo con Gustavo que con mi hermano Andrés. Su presencia fue tan fuerte para mí, que su ausencia se volvió muy dolorosa. Pero sé que no puedo hacer un corte total con Sosa: sería negar mi vida", reflexionó.