El saldo del recital del Indio Solari en Olavarría ha dejado, por el momento, dos muertos y decenas de heridos, algunos de ellos de gravedad.
Edith Hermida fue una de las 400 mil personas que se acercaron a la pequeña ciudad de la Provincia de Buenos Aires para vivir "una fiesta del rock", tal como ella tituló en una nota con PrimiciasYa.
"Yo hablo desde el profundo amor y la admiración hacia la carrera del Indio, por eso lo voy a ver, me encanta lo que hace y lo que genera alrededor. Estoy angustiada por lo que se dice en los medios y por lo que pasó. Lo vi a él también angustiado durante el concierto, ya no tenía ganas de tocar... Siguió tocando para evitar un mal peor", comentó en la entrevista con este portal.
"Yo estaba atrás de todo, cerca de la salida. Toda la mística y lo que genera alrededor es increíble. No vi nada demasiado distinto a lo que pasó en Tandil o Mendoza. Había mucha más gente, esa fue la gran diferencia, eso complicó la salida y el ingreso".
Agregó en su relato: "El que va a un recital del Indio ya sabe a lo que va. A mí jamás se me ocurriría ir con mi hija de 6 años al recital. Yo estaba con mi hija de 20 años con su novio. Nosotros tampoco nos metimos adelante. Había gente con silla de ruedas y chicos. El ingreso fue bastante complicado, similar a lo que pasó en Tandil".