La dura historia de Christophe Krywonis
"Después de una pasada a piñas por mi abuelo, por la macana que me había mandado, me llevó la Policía porque no quería ir a la casa de mi mamá y mi papá no me quería recibir, así que terminé en un centro de delincuentes", reveló también Krywonis.
Después de tres semanas de estar internado, su madrina se lo llevó a vivir con ella y lo “sacó de este infierno”.