Por su parte, el abogado de Vélez, Bernardo Beccar Varela, explicó que todo se trataría de un malentendido. “En el estado de conmoción en el que está Nazarena, no puede estar decidiendo quién entra y quién no. Lo que hicimos para resguardar la privacidad, y sabiendo la gran presencia que habría de periodistas, fue permitir la entrada sólo a familiares y amigos cercanos. Quizá la casa velatoria, en el afán de cumplir, se excedió con la medida. Incluso yo tuve problemas para entrar”, contó el letrado en el programa Mañana Sylvestre, de Radio del Plata.