Hagopián destacó la decisión de mantener silencio sobre los detalles de la causa, aunque hizo una particular observación sobre la propia presentación. En ese sentido, señaló: “Celebro el compromiso asumido por la profesional, no sin antes dejar de señalar que la presentación que antecede se ha hecho pública”.
De esta manera, el juez marcó una contradicción dentro del planteo: mientras se buscaba preservar la confidencialidad del expediente y evitar que el conflicto continuara siendo expuesto públicamente, el escrito mediante el cual se comunicaba ese compromiso ya había trascendido.
“Solo se encontrará la paz de llegar a acuerdos y se cuidará efectivamente a las niñas, en el silencio de la privacidad que da la reserva”, remarcó en el documento. El magistrado puso el foco en la importancia de preservar la intimidad de la familia y, especialmente, de las niñas involucradas en el conflicto judicial.
Así, el compromiso de las abogadas de evitar declaraciones sobre el caso quedó acompañado por una advertencia del juez respecto de la forma en que se está manejando la información del expediente. Su principal preocupación quedó centrada en preservar la privacidad y resguardar a las menores mientras continúa el conflicto judicial entre la expareja.