Incluso para aquellos que fueron “más famosos que Jesucristo” los días de gloria no fueron eternos. El 30 de enero de 1969, sería la última vez que los Beatles tocarían juntos en público, algo que ni ellos mismos sabían. Pero el último concierto de los Beatles no fue como otro cualquiera. Así, lo que en principio tenía pensado ser una actuación con motivo del lanzamiento de “Let It Be”, acabó siendo una performance en la azotea del estudio Apple Records situado en Londres.