¿Qué mostrará el programa?
Es una columna que será de 10 a 20 minutos, según los temas. Voy a mostrar lo que ocurre cada día. Hoy estaríamos con el tema tarifas, las brutales ganancias de las empresas que tienen aquí y en el exterior. Estaríamos hablando de las circunstancias de los más vulnerables, de hablar con los panaderos que viven una situación compleja. Se ha generado una situación. Me dan ganas de hacerlo y no tengo dónde hacerlo hoy. Estoy encantado de la propuesta. No tiene resortes económicos muy importantes porque me puedo dar el lujo, enhorabuena, de trabajar en situaciones que ya no son la de la época de las grandes cotizaciones personales.
¿Cómo se manejará en referencia a sus críticas al Gobierno, teniendo en cuenta que el canal cambió sus dueños?
Vuelvo a trabajar con la misma gente. Los canales manejan su agenda y la relación con los gobiernos se establece a través de la agenda. Puedo ser un elemento más o menos molesto. Pero si me traen, no es para echarme a los cinco días, con lo cual han tomado la decisión a sabiendas de los peligros que implica la persecución que el Gobierno desata judicial y económicamente contra aquello que entiende como adversario. Estos gestos marcan que el canal tiene un sesgo donde los programas pueden tener un espíritu crítico hacia el Gobierno. No se es crítico si se es cómplice, si se es beneficiado de alguna manera, o si se es ideológicamente muy entregado al palo de la derecha, o si se le tiene miedo al sistema establecido de poder. Elogios no puede haber para un gobierno depredador con el pueblo.