"Eran otros tiempos. Todo cambió tanto. Aunque cuando vivimos esa situación fue Luis, que tenía apenas once años, quien nos dio una lección. Dijo: 'esto es lo mejor que puede pasarle a la familia. Nosotros tenemos que agradecerle a Martín por todo lo que nos va a enseñar'. Mi marido no habla del tema, pero fue a hacer cursos de inglés a la universidad con el novio de Martín. Él por supuesto lo ama, aceptó todo y está orgulloso de su hijo. Lo que no hace es hablarlo con naturalidad. Somos otra generación", concluyó Evangelina.