Sobre el final, Flavio, que luchó mucho para la reapertura de los teatros ante las restricciones por la pandemia, se mostró movilizado al ir al clásico piano con Jey y abrió su corazón a puro sentimiento.
“Siempre busqué que me quisieran. Pero siempre eh. Si trabajo con alguien quiero que diga: ay, yo lo quiero. Es muy importante eso para mí. Hoy me siento muy querido”, expresó el rubio.