El despido dejó mudo a todo el mundo. ¡Es Hollywood! El mismo que ha tolerado todo de Charlie Sheen. Pero la reacción de ABC Studios y el canal CBS fue instantánea: despedido y sin vuelta atrás. Uno de los problemas que hay aquí es la reincidencia: en 2010 Gibson había empujado al asistente de dirección Ian Woolf durante el rodaje, una falta por la que tuvo que recibir terapia para aprender a controlar su ira.
Por supuesto que a partir del despido comenzó una telenovela. Por un lado los fans, quejándose a los gritos; por otro, Gibson, amenazando con acciones legales, y en otro rincón, los conspiradores que sostienen la teoría de la "defensa propia". Fuentes del estudio sostienen que Gibson habría actuado para defenderse ante la actitud agresiva del productor ejecutivo y guionista Virgil Williams y que la víctima también tenía un pasado oscuro.
El actor se ha expresado en las últimas horas para calmar un poco la locura de sus fans. Ha declarado que se arrepiente y que le hubiera no gustado generar la situación violenta que llevó a su despido. Gibson declaró: "Hubo diferencias creativas en el set y se generó una discusión. Lamento que haya sido así. Todos queremos trabajar de la mejor forma posible y hacer el mejor show posible". Y agregó: "Amo Mentes Criminales y he puesto mi alma y corazón en él durante los últimos 12 años. Me hubiera gustado al menos llegar al final de esta temporada. Incluso al final del show. Pero ahora no será posible. Quiero agradecerles a los escritores, productores, actores y el equipo técnico que hizo posible nuestra aventura, y sobre todo a los mejores fanáticos que una serie de televisión puede tener".
Para ver adelantos y backstage: http://la.axn.com/programas/mentes-criminales