"Ya saben que soy racional, cero metafísico, si creo en Dios, pero me gusta todo lo que se puede ver y tocar. Soñé un abrazo muy fuerte, muy real de mi vieja, mi viejo, mi hermana y yo. Los cuatro abrazados. Me levanté todo transpirado y nunca más tuve fiebre. Nunca más tuve fiebre hasta el día de hoy”, completó.
Por último, el periodista contó que la muerte de su padre, Mauro Viale, y, al poco tiempo, contagiarse él de coronavirus le cambió la cabeza.
"Fue mucho y de golpe. Me hice todas las preguntas obvias: para qué, por qué, cuánto, cómo, en qué momento estoy con los chicos. Tuve un reencuentro muy fuerte con los chicos, de hecho lo llevé a Romeo todos los días al jardín. Él está con mucho miedo de volver al jardín. Estuvo dos semanas sin sus papás. Mica se internó conmigo, se vino conmigo y los chicos se quedaron con la abuela... Te replanteas miles de cosas", concluyó.