"¡Fueron tres meses! Fue el tiempo de la temporada de teatro, nada más. Se portaba feo, tenía todo fríamente calculado para venirse a México. ¡Lo caché en pleno restaurante! '¿No es que estabas divorciado?'. Él estaba saliendo conmigo, pero seguían casados, se habían puesto de acuerdo. ¿Qué lindo, verdad?", acusó Castro mientras se notaba que el enojo le iba ganado.