Trabajo de contento y si no lo estoy, se nota. Quiero seguir construyendo una carrera como conductor, es mi oficio y mi sueño, y es un camino largo. Sin dudas este primer escalón será inolvidable. Espero no sea el único y si lo fuese, sabré que mi convicción pudo más. Cada día en la radio le digo a la gente que trate de luchar por sus sueños y se anime a patear los tableros que solo proponen jaque mate. No soy ejemplo pero sería tonto no hacer caso a mi sangre, y la sangre siempre tira.Desde que tengo uso de razón he vuelto a empezar, el miedo no me gana. Cada mano de la partida propone una revancha cuando se trata de barajar el maso y repartir las cartas otra vez.La vida es un evento único, y puede encontrarnos en un estudio de televisión o en un avión rumbo al próximo destino, durmiendo bajo un puente o en el hotel más caro del mundo. Probar el sabor de cada experiencia nos da el oficio de vivir. Sin riesgos no hay recompensa, escribí hace poco cuando mi cabeza era un torbellino de contradicciones. Pero sin dudas lo creo.Las respuestas están siempre, indefectiblemente, del otro lado del miedo”.