"Llegó el día en el que me sacaron los óvulos, iban bien, nosotras felices, esperando con ansiedad y alegría. Pero de repente nos llamaron: ningún embrión llegó al día 5. Se nos partió el corazón", reveló.
Valentina remarcó que, pese a los obstáculos, no están dispuestas a bajar los brazos. "Lloramos mucho, nos costó varios días, pero yo, que tanto miedo tenía de que no funcionara, quiero decirles algo: aprendí que de ninguna manera esto es un fracaso, todo lo contrario, el amor y la experiencia que vivimos nos unieron y nos enseñaron cosas importantes", sentenció.