“Voy con toda mi energía y felicidad para divertir a la gente”, había anticipado en la previa el ícono del cuarteto nacional Carlos La Mona Jiménez. Y así fue. Al ritmo de “Beso a Beso” y “Ramito de Violetas”, entre otros, una multitud disfrutó de 80 minutos de show con el Obelisco de fondo, en lo que fue un homenaje de la Ciudad de Buenos Aires por sus 55 años de trayectoria con el cuarteto, un género musical que es parte de la identidad de los argentinos.



