Después de perder siete pruebas semanales de manera consecutiva, los chicos de Gran Hermano pudieron tomarse revancha y sumar una alegría en el octavo intento. El desafío consistía en imitar la coreografía de un tema del jamaiquino Charly Black, y pese a la dificultad de la tarea, finalmente lograron superarla.
Antes de conocer el resultado, Gran Hermano les dio su devolución a los chicos, y su análisis generó incertidumbre.
