Y agregó: "Llamé a Edesur enseguida y en menos de media hora vinieron. La bomba que tiene la cámara dejó de funcionar porque no cortaba de la cantidad de agua que sacaba. Ahí me dijeron que llame a Aysa. Hice el reclamo y me preguntaban si veía de dónde brotaba el agua. Como le dije que no me dijeron que tenían que llamar los de Edesur. Después llamé de nuevo y le dije que brota de la tierra y me confirmaron que iban a venir pero en 48 hs. Ahí explotó todo y nos quedamos todos sin luz".
En este ida y vuelta de llamados y el pase de pelota entre las dos empresas acumularon horas y días para los usuarios. Inés perdió todo lo que tenía en la heladera, al igual que otros tantos vecinos.
"Los de Aysa siguieron trabajando, no pudieron hacer nada. Esto fue le día del paro. Aysa vino el viernes a las 10 de la mañana y pararon en una hora la entrada de agua a la cámara. A las 10 de la noche la bomba explotó porque no paraba y nos quedamos todos sin luz. El sábado trajeron un generador, que hace un ruido insoportable, yo vivo en el 7mo piso y el olor del gasoil llega hasta arriba. Pero bueno tuvimos luz hasta que se cortó ayer de nuevo. Es un problema compartido por Aysa y Edesur", añadió.
Al día de hoy, Inés y los vecinos de la zona no poseen luz. El impacto de la bomba explotada llegó hasta el Hospital Santojanni. Hasta la publicación de esta nota no hubo restitución del servicio eléctrico.