El duro golpe le llega al actor exactamente 10 años después de perder a su mujer, la también actriz Natasha Richardson, en circunstancias parecidas a las padecidas por su sobrino. La inglesa ganadora de un Tony se encontraba esquiando junto a su familia en la estación canadiense de Mont Tremblant en el año 2009, cuando se resbaló mientras atendía una lección particular. Aunque Richardson se encontraba en una pista para principiantes e inmediatamente después de la caída no presentaba signos de dolencia, a la hora comenzó a encontrarse mal y fue trasladada de urgencia primero a un hospital local y más tarde a Nueva York, donde falleció solo dos días después del accidente por un hematoma epidural. Los teatros de Broadway, centro neurálgico del teatro neoyorquino, se apagaron durante un minuto como emotiva despedida a la artista.