Karina contó hace unos días cuánto extraña a su hija Sol. Y es que para protegerla del coronavirus, siendo que su trabajo en el programa la lleva a estar en contacto todos los días con muchas personas, la cantante decidió que no viviera con ella.
Desde entonces, La Princesita se comunica con la nena de 13 años a través de videollamadas, lo que la ha llevado a episodios de mucha angustia, como ella misma dijo.