Además de pronunciarse sobre los entresijos de su gran momento de gloria en la industria de Hollywood, el artista de 37 años tampoco ha tenido reparo alguno a la hora de abordar con total sinceridad su posterior caída en desgracia y, sobre todo, su coqueteo con determinadas sustancias estupefacientes a lo largo de su adolescencia y parte de sus años de juventud.
"Sí, claro que he consumido e inhalado drogas en mi vida, pero la verdad es que nunca fue tan grave como solía decir la gente. No es algo que siga pesando en mí día a día. Soy un adulto y de vez en cuando me gusta beber", ha confesado abiertamente, para a continuación asegurar a los internautas que, a día de hoy, atraviesa un momento de gran estabilidad.
"Definitivamente soy feliz. Sé que puede sonar fácil o forzado, pero ahora mismo no cambiaría nada de mi vida", ha sentenciado el actor, quien lleva varios años residiendo en París.