"Fueron años muy angustiantes. Por ahí a las doce de la noche arrancó viaje hasta Bahía Blanca porque hasta el mediodía no lo liberan, así que llegaría bien. Yo tengo hasta sus documentos. No sé, no sé... hasta hace un rato me temblaban todo el cuerpo", manifestó luego.
"Cuando él me llamó yo estaba al aire y le digo: '¿No sabés que estoy en vivo?' Me pidió que saliera del estudio porque me quería contar algo. Estaba contento. Por suerte nunca se bajoneó. Hay algunas cosas para arreglar así que posiblemente mañana pueda salir de la cárcel", agregó.
"No sé si gritar o llorar de alegría. Tengo un día largo hoy. No me lo creo hasta que no pase. Desde el 25 es como que todos los días estaba esperando la llamada del Servicio Penitenciario. Estaba más ansiosa yo que él", concluyó Farro.