Cuando las luces se apagaron, el grito se escuchó en todo el Hipódromo. Stray Kids apareció en escena y la reacción de los fans dejó en claro la intensidad con la que el público argentino había esperado ese momento. La respuesta se repitió con “TOPLINE” y “S-Class”, que abrieron un show de escala monumental, con los ocho integrantes moviéndose en perfecta sincronía frente a miles de STAY que no solo cantaban cada palabra, sino que también acompañaban las coreografías desde el público.
“MANIAC”, “DOMINO” y “Thunderous” encontraron del otro lado a un público que las que las entonaba como himnos, mientras que “God’s Menu”, la canción que marcó un punto de inflexión en la expansión internacional de Stray Kids, fue recibida de principio a fin por un coro masivo. “Chk Chk Boom” y “LALALALA” continuaron el recorrido por sus grandes hits y “This & That” llevó al escenario su etapa más reciente. Hacia el final, “Stray Kids” volvió a convertir el Hipódromo en una sola voz y “After You” abrió uno de los pocos momentos de pausa antes de volver a acelerar con “MIROH”.
Pasadas las 22:30 horas, Stray Kids se despidió de su primer público argentino en medio de una ovación. El debut, sin embargo, todavía tiene una noche más: esta noche, el grupo vuelve al Hipódromo de San Isidro para una segunda función, sumada ante la enorme demanda que despertó su llegada al país.