Y luego contó cuando le dijo a su hija que tenían que operarla: "Fue simple y hacen diez mil de esas operaciones por minuto. Pero bueno, uno es padre, fue incómodo y horrible. Es parte de aprender a ser papá, de tener que vivir estas situaciones, ponerle el pecho y entender que Rufina también entiende y le tenés que ser sincero, sentarte y explicarle todo".
"Contenta no se puso, pero lo entendió y fue mucho menos caótico de lo que esperaba. Es parte de hacerlos crecer y de que ella sepa que nunca le vas a mentir. Es otra de las pruebas que tuvimos", cerró el actor.