En medio de la interminable guerra mediática entre Wanda Nara y Mauro Icardi, la China Suárez volvió a quedar en el centro de la escena por los supuestos olores que, según la conductora de MasterChef Celebrity, tendría.
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Moria Casán salió a defender a la China Suárez con su lengua karateca y terminó disparando contra la falta de aseo de otras figuras. ¿Palito para Wanda Nara?
En medio de la interminable guerra mediática entre Wanda Nara y Mauro Icardi, la China Suárez volvió a quedar en el centro de la escena por los supuestos olores que, según la conductora de MasterChef Celebrity, tendría.
La polémica se desató en La Mañana con Moria (El Trece), cuando Gustavo Méndez repasaba los chats y descargos que Wanda e Icardi expusieron en los últimos días en sus redes sociales. Allí, el periodista opinó: "Muy largo todo, de un lado y del otro. El tema es que otra vez se muestra, desde mi punto de vista, la obsesión de Wanda por la China Suárez, porque le habría tratado de drogadicta, de olorienta...".
La respuesta de Moria fue aún más explosiva, con su sello inconfundible: "El olor no era a humano, era olor a cannabis. Y el olor a cannabis no es tan feo. Hay perfumes, mi amor, aromatizantes".
Pero Méndez no se quedó atrás y sumó un detalle que descolocó a todos: "Pero él también lo desmintió, eh. Icardi dijo que es la mujer que mejor huele, incluso más que él". "I know", retrucó Moria .
La conversación siguió subiendo de tono. Méndez recordó que: "Nuestro compañero (Mario) Pergolini dijo que de todas las invitadas fue la que mejor olía, la China". Y Moria, fiel a su estilo, la defendió con uñas y dientes: "Yo la vi impeque. Impeque de aseada, perfecta, perfecta".
Aunque, como siempre, la One no se guardó nada y disparó con filo hacia ¿Wanda?: "En cambio a otras personas se les nota la falta de aseo".
La Lengua Karateca fue todavía más lejos: "Baranda fuerte pero baranda de falta de aseo, que viene de abajo hacia arriba".
Y para coronar el momento, Moria compartió una anécdota que hizo estallar de risa a todos en el estudio: "Me han dicho bailarines que han agarrado a personas que se quejaron porque el dedo se lo tenían que anestesiar. Ni con tintorería ni metiendo el dedo en detergente una semana entera se les iba el olor".
El cierre fue tan filoso como todo el segmento: "No aromas: olores nauseabundos, medio cloacales y medio fish".
El Wandagate volvió a encenderse este miércoles, agregando un capítulo más a la interminable saga mediática que tiene como protagonistas a Wanda Nara y Mauro Icardi. El origen de la nueva polémica fueron unas declaraciones de la empresaria, quien tanto en sus redes sociales como en una entrevista con Intrusos (América TV) sostuvo que la relación con el jugador atravesaba un momento de cordialidad. Según su relato, habían retomado el contacto y, pese a las diferencias pasadas, subrayó que siempre iban a "ser familia”.
Sin embargo, esa imagen de calma se desmoronó rápidamente. Apenas unas horas después, Icardi reaccionó con un extenso descargo en sus redes sociales, desmintiendo de manera tajante las palabras de su ex. Lejos de mostrarse conciliador, el delantero repasó episodios del pasado que, según él, marcaron un quiebre definitivo en el vínculo y explican por qué ya no la considera parte de su entorno familiar. El mensaje tuvo un tono duro, frontal y dejó en claro que la paz estaba muy lejos de alcanzarse.
Lejos de dar un paso atrás, Wanda respondió con más fuerza y compartió en sus Instagram Stories una serie de conversaciones privadas para probar que el diálogo con Icardi existía. No obstante, al día siguiente el futbolista volvió a expresarse públicamente y se tomó el tiempo de desmentir y aclarar uno por uno los mensajes que ella había mostrado.
Entre las capturas difundidas, hubo una que generó especial curiosidad: una llamada perdida del 19 de noviembre, realizada desde el celular de Icardi hacia Wanda. En ese intercambio, ella contestaba con un “¿todo bien?”, mientras que él respondía con un texto parcialmente oculto. Lo único visible era el inicio, “Sí, sí, todo bien”, y el final: “Nada más que eso”. Ante las especulaciones, Mauro explicó que esa llamada había sido accidental.
El verdadero trasfondo de ese cruce se conoció más tarde en Puro Show (El Trece), donde Angie Balbiani aportó datos clave y reveló cómo surgió el supuesto “buen diálogo” al que hacía referencia Wanda. Según relató la panelista, unos quince días atrás la conductora comenzó a escribir en el grupo de WhatsApp que comparte con Icardi y la licenciada Mattera, encargada de la causa de familia en la Justicia.
“Wanda empieza a escribir como si anduvieran bien, como diciendo ‘qué lindo nos llevamos’. Cuando le preguntan, ella dice que con Mauro empezaron a hablar. No mintió, porque habló por el grupo, pero estaba monologando, hablando sola”, detalló Balbiani. Después de eso, agregó, llegaron las imágenes que Wanda subió a Instagram asegurando que mantiene buena relación con todos sus ex.
El momento más fuerte se produjo cuando la periodista mostró el mensaje completo que Wanda había decidido tapar. El texto de Icardi decía: “Sí, sí, todo bien. Estábamos haciendo capturas de las pruebas de 2021, donde te pedía que no vuelvas a París, que te quedes en Milán. Que le cagaste las vacaciones a los chicos en Cerdeña para meterlos a jugar en cualquier lado a las afueras de París con 45 grados de calor, con tal de no irte cuando te decía que estábamos separados. Más las grabaciones y todo lo que tengo que presentarle a los abogados. En una de las bajadas de chats apreté la llamada porque me llamabas 500 veces por día, nada más que eso”.
Además, Balbiani señaló una contradicción en las fechas: mientras que la captura original mostraba un mensaje del 25 de noviembre, en lo publicado por Wanda aparecía como del 27 de diciembre, lo que sugiere que parte del intercambio habría sido editado para cambiar el contexto.
Así, lo que Wanda intentó mostrar como un gesto de acercamiento terminó exponiendo nuevamente los reproches, las viejas heridas y los conflictos legales que aún persisten en su relación con Mauro Icardi. En definitiva, el WandaGate está lejos de apagarse y cada nuevo episodio parece sumar más controversia… y menos tranquilidad.
