Sandra Dillon, que estaba presente durante la charla, interrumpió la entrevista: “Si vos ves desde la altura que cayó mi hija… Sin duda que recibió una gran ayuda de Dios. Te digo que me siento llena de gratitud, ahora cada día me levanto feliz, dejé de estar preocupada por pavadas, a veces me pregunto qué estaría haciendo si el final hubiera sido trágico (se quiebra, irrumpe en un fuerte llanto). No sabés la tristeza y la desesperación que sentí en los momentos más críticos, fue de terror. Al Pirovano le estoy tan agradecida, lo llamo ‘El Palacio de la Salud’, desde las enfermeras, hasta los doctores, a todos les agradezco tanto. También a mis amigas y clientes famosos, vino a visitarla Celina Rucci, Coco Silly (muy amigo de Ornella), Luciana Salazar… Todos ofrecieron lo que yo necesitara. Estuve sin trabajar, así que me apoyaron tanto afectiva como económicamente. Me transformé en mamá y enfermera de mi hija. No me moví de su lado ni un día, siempre dándole energía”, completa.