"Aclaro que jamás me doblegué ante el egoísmo ruin ni las serias sospechas de misoginia de cierto personaje. Considero que fue un cese injusto, desproporcionado y sucio, y si bien admito haber cometido errores como todo ser humano, pido las disculpas del caso, pero considero que el balance fue más que positivo", disparó.
La comunicadora finalizó su descargo expresando: "Doy gracias a todos mis colegas con quienes compartí muchos momentos, a veces tensos y riesgosos y en ocasiones de alegría plena, sirviendo a la ciudadanía en esta exigente pero gratificante profesión. Gracias a todos quienes siempre me apoyaron y alentaron, y agradezco a mis padres quienes siempre me inculcaron que la humildad, la integridad y honestidad no se negocian. La vida continúa, hasta muy pronto", se despidió.
¿A quién se refiere? Considerando que otros comunicadores desvinculados en el pasado se dirigieron con adjetivos similares a Mario Orcinoli, jefe de prensa del canal, todo parece indicar que él sería el destinatario de las palabras de Alejandra.