Lo cierto es que el Nissan estaba en venta desde hace un buen rato, pero luego de la muerte de Walker, su precio se triplicó.
Si bien en un principio pedían 300 mil euros por el vehículo, ahora su precio se triplicó.
El dueño del auto está solicitando la suma de más de un millón de euros para desprenderse del rodado.
¿Quién romperá el chanchito y se quedará con el auto de Walker?