Con una polémica y crítica frase, Stuka, guitarrista de Los Violadores, escribió un nuevo capítulo en la historia de los antagonismos que componen la música nacional. Durante una entrevista con el diario Perfil, el rockero habló de manera muy despectiva de la cumbia, al afirmar que a aquel que importó ese género "hay que matarlo". Sus palabras, como era de esperar, no cayeron nada bien en el ambiente tropical, desde donde algunos referentes salieron a responderle.

