"De pronto, como experiencia, a los 58 años supe lo que es fumar un porro, porque estaba con dos pibes que pitaban lo que creí era tabaco. Cuando me levanté, había fumado cuatro. Llegué a casa y les dije a mi mujer y mi hija: 'Tengo algo para contarles'. No lo oculto. A lo largo de mi vida fui soltando", concluyó al respecto.