Esto le generó muchas críticas en redes sociales de sus ex compañeros y destapó la interna en el programa que hoy conduce junto al Pollo Álvarez.
A decir verdad, Sandra Borghi había renunciado al programa junto con el panelista Tomás Dente por la llegada del Pollo Álvarez a la conducción. La productora pudo retenerlos con una suba en sus contratos y ambos decidieron quedarse.
Por otro lado, las críticas que se hacen entre gran parte del equipo se evidenciaron en la fiesta de casamiento que Álvarez organizó la semana pasada. Según se escuchó decir esa noche, tanto Sandra como otros panelistas que están desde el primer día no se bancan al nuevo conductor ya que "no está a la altura de Doman".
Un punto a favor es que pudieron mantener el rating del ciclo pero hay poca tolerancia entre los más históricos con los nuevos dado que, por ejemplo, Nicole Neumman ya se tomó dos periodos de vacaciones en menos de tres meses.
La grieta, básicamente, está radicada entre los históricos y los nuevos, entre los que está el Pollo Álvarez que la juega de afuera y no se involucra en la mirada poco complaciente de sus compañeros.