En plena comida, los asistentes de show y el equipo decidió que la homenajearan y la levantaran sentada en una silla, Lali accedió con pánico hasta que la subieron y no se la vio muy cómoda.
Los muchachos la sacudían en el aire y ella se aferraba a la silla a los gritos. Al bajarla, ya más tranquila, contó en sus historias de Instagram: "¡Me pegué un cagazo!" y aseguró que está “sana e intacta” para seguir con los conciertos.