Esta monja católica salió al escenario vestida con su hábito negro y una cruz en el cuello, sorprendiendo con su aspecto y su voz a los espectadores, y causando furor en las redes sociales.
Incluso el cardenal Gianfranco Ravasi, el "ministro de la Cultura" del Vaticano, escribió un tuit, citando al apóstol Pedro: "Cada uno de nosotros, según el don que ha recibido, lo pone al servicio de los otros #hermanacristina".
"Tengo un don, se lo doy", dijo la hermana Cristina a uno de los miembros del jurado, la presentadora y cantante Raffaella Carrà, que le pregunto si realmente era una monja.
"¿Pero qué dice el Vaticano?", le preguntó el jurado entre sonrisas. "Espero una llamada del papa Francisco", respondió Cristina bromeando. El papa "nos dice que salgamos [de nuestros conventos], que digamos que Dios no nos excluye de nada, al contrario, nos incita a dar", añadió.