Según detalló el diario La Vanguardia, la pequeña cruzó la línea de meta de la mano de su padre, Christian Bizzoto, de 36 años, que hizo con ella todo el recorrido. "No quiero jugar a videojuegos, no quiero un monopatín, no quiero cosas que hagan la vida más fácil. Quiero sentirme cómoda estando incómoda", declaró en una entrevista al diario Miami Herald.
"La gente me ponía apodos y decían que no era una buena jugadora”, dijo Milla, en una de las entrevistas realizadas en las últimas semanas, en la que hacía referencia a los episodios de acoso que sufrió en el colegio y que están en el inicio de su intenso entrenamiento.
"No quiero que nadie más pase por lo que yo viví. Quiero ser un ejemplo y demostrarle a los otros niños que pueden ser lo que quieran", añadió.
Su padre se ha defendido de las críticas recibidas por los logros de la niña y ha asegurado que no la había presionado a hacer nada que ella no quisiera y que se había sentido motivada sola. Añadió que si hubiera querido jugar a barbies a él le hubiera parecido bien. "Creo que el bullying ha disminuido sin que ella tuviera que emprender ninguna respuesta física, sino sólo porque su perspectiva es muy diferente ahora que sabe cómo defenderse", subrayó.
Las demostraciones de su gran trabajo se encuentran en internet. Milla suele compartir sus fotografías a través de Instagram, donde ya reúne 28.000 seguidores. Pero sus imágenes, insólitas, son de sus entrenamientos: levanta pesas, repta, hace flexiones, trepa por una pared inclinada, sube por una cuerda, hace ejercicios de flexibilidad, se ejercita con guantes de boxeo. Algo realmente sorprendente.
El día de Navidad envió un vídeo desde el gimnasio, con uno de sus ejercicios: vestida con un top y leggins de camuflaje, hace el pino y, manteniendo los pies en alto en la pared, ejecuta diversas flexiones con los brazos. “No hay días libres, feliz Navidad”, escribió en el comentario adjunto.
El deporte de alta intensidad produce endorfinas y un inmenso bienestar. Milla asegura que no tiene intención de dar marcha atrás. Su objetivo es inspirar a "la generación del iPad" para que se "levanten del sillón y salgan a jugar". Asegura que ya no tiene miedo porque sabe cómo defenderse a sí misma. "Amo lo que hago, quiero hacerlo para siempre", resume.