"A mí me crucifican porque soy Anamá... ¡Me quieren destruir! No miden a todos con la misma vara", dijo Anamá. A lo que su coach, la salteña Sabrina Sansone agregó dirigiéndose directamente a Polino: "Hay que valorar el esfuerzo, es un mujer adulta, tiene 67 años, fue todos los días a ensayar 3 horas, con todo lo que significa, levantarse al otro día con el dolor de cuerpo, compite con mujeres de 30 años, la madre de Laurita tiene 55 ¡hay que ser justo!".