"Tengo miedo de irme solo. Tener una enfermedad terminal, te conecta con un punto distinto", continuó.
Y reveló: "No tengo equilibrio. A veces me choco con las cosas, me siento cansado y me tengo que permitir dormir".
"Este año es mucho lo que aprendí y estoy agradecido. Mi cuadro fue catastrófico. Desde que me enteré me lo tomé con humor y le dije a todos que no quería llantos", dijo.
"Quiero que la gente me recuerde bien. Me da miedo que me olviden. Este último mes estuve más conectado a saber qué me pasa y por momentos me da bronca. Espero que cuando me vaya sea rápido y sin sufrimiento", concluyó muy emocionado.