“La mamá se levanta cada tres horas para darle el pecho, pero el papá es quien lo acuna para dormirlo”, añadieron.
“Hoy recuerdo todo lo que pasamos y no lo puedo creer. Vivimos momentos de mucha angustia e incertidumbre. Todos los días me preguntaba por qué yo no podía quedar embarazada”, contó Vanina.
Por su parte, Álvaro destacó: “Vanina es una madraza, la mujer soñada. No quiere darle mamadera al bebé porque sabe que lo mejor para un recién nacido es la teta. Con ella mi hijo siempre estará seguro”.