"Estaba volviendo a casa, en un momento me sonó el celular y me puse a conversar. Estaba parado tranquilo conversando como cualquier persona normal y de repente sentí una cachetada desde atrás con la intención de robarse el celular", comentó Monti.
"Instintivamente apreté más fuerte la mano y me aferré más al teléfono. Lo único que lograron fue hacerse saltar los anteojos que terminaron en la mitad de calle. Y el tipo cuando vio que salía un seguridad de un edificio, salió corriendo, se montó en la moto y agarró Las Heras para el lado del zoológico. Eso fue todo pero quedas con el susto".
"Una cartonera que estaba ahí me dijo que la moto me había marcado hace un minuto. Lo que llama la atención es que es una zona muy transitada y de bancos, con cámaras. A pesar de eso, te atacan igual, no les importa absolutamente nada", añadió.
Y cerró:
"Mi abogado, el Dr. Pierri, pidió las cámaras de seguridad y se comunicaron del GCBA conmigo también".