"La Marcha de la Resistencia evidencia que hay un descontento social con lo que está pasando. Hay mucha gente fuera de sistema, viviendo en la marginalidad. Más allá de la pesada herencia, creo fervientemente que un país no es una empresa. Se necesita del Estado", señaló Roth, que agregó: "Ellos esperan la llegada de inversiones, pero la realidad muestra otra cosa. Fue muy fuerte la imagen de cientos de personas en la Plaza de Mayo pedir por sola una manzana".