"Tengo 76 años, cuarenta de carrera artística y un apellido con el que firmé cada película, cada obra, cada guión. Hoy enfrento una demanda para que deje de usarlo", arrancó Teresa, y agregó que esos cuarenta años de trabajo firmado con ese nombre son su propio argumento, ya que los créditos de sus películas, los programas de sus obras y los registros de la compañía y la fundación que fundó seguirán existiendo más allá de lo que resuelva la Justicia. El conflicto por el apellido había salido a la luz en 2023, cuando trascendió que habría sido Elina, la actual pareja del empresario, quien lo habría impulsado a avanzar con ese reclamo.
El segundo frente es el que más la golpea: la nulidad de su matrimonio religioso. "Además de la batalla por el apellido, tengo otra en el tribunal eclesiástico para anular mi matrimonio ya que él alega 'falta de madurez al casarnos'. Una unión que duró 28 años, cinco hijos concebidos, buscados, criados", disparó, cuestionando esa versión teniendo en cuenta que hasta renovaron sus votos al cumplir las bodas de plata. Eduardo Costantini no respondió públicamente hasta el momento.