“Y nada, terapia, psicólogo, psiquiatra, medicación, que para mí es el mejor invento después de la bicicleta y dije ok, sí, puedo. Después volví a tomar, pero no en exceso, y puedo disfrutar de una copa de vino”, reconoció la influencer.
Y cerró: “En la pandemia volví a tomarme un vinito, cuando conocí a mi novio, que me trajo un vino de regalo y dije upa, mirá esto, pero puedo. Pero ahora lo veo y no tengo ganas, no es que tengo rechazo pero sí puedo disfrutarlo digamos”.