"Hace tres años en una mañana gris, sonó el teléfono, era un periodista que me llamaba para comunicarme que Ricardo Fort había muerto. Yo estaba dormido, y pensaba, no, no puede ser, que esto sea un sueño, una pesadilla, por favor, Dios no te lo lleves!", arrancó a narrar el mediático.
Luego agregó: "Me vestí y salí corriendo a la casa velatoria, entré, quería abrazarlo, no sé, decirle que lo quería, que no se vaya. Pero no me dejaron pasar, no hubo velatorio, no pude despedirme.... sólo me quedan algunas fotos viejas, las cartas y el recuerdo que permanecerá intacto hasta que me toque a mí. Te amo Ricky...".