En una entrevista con Telefe Noticias, Franco Giordano, el hijo de Romina Yan, habló sobre la muerte de su madre. El joven recordó cómo fue que recibió la noticia y reveló cómo aprendió a resignificar el dolor.
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En una entrevista con Telefe Noticias, Franco Giordano, el hijo de Romina Yan, habló sobre la muerte de su madre. El joven recordó cómo fue que recibió la noticia y reveló cómo aprendió a resignificar el dolor.
“Recuerdo perfecto el momento en el que me lo dijeron, a los tres, porque estábamos los tres sentados, fue después del colegio. Ese día no nos fue a buscar ella al colegio, nos buscó nuestra vecina de enfrente, que justo sus hijos también iban al mismo colegio", comenzó narrando.
“Llegamos y estaba toda mi familia en casa, todos. Y dije ‘qué raro’. Nos sientan en el sillón.... y ahí mi papá nos dice ‘bueno chicos, ustedes saben que…'.... No le salían las palabras. Y ahí nos dijo ni siquiera ‘falleció’, fue como mucho más duro: ‘Mamá murió’", completó.
Franco explicó que aprendió a afrontar su partida recordándola a cada instante. “Ese momento fue triste, pero yo no la despedí, porque ella no se fue. Más allá de que, por ahí, en ese momento sí se sintió que la perdimos, no la perdimos, para nada, ella está", remató.
Franco Yan, fruto de la relación entre Romina Yan y Darío Giordano, habló en las últimas horas acerca de su mamá y reveló una gran conexión espiritual que aún mantiene con ella.
En diálogo con Catalina Dlugi para su ciclo de entrevistas en la Once Diez el joven de 23 años destacó que la presencia de la actriz todavía lo acompaña en distintos momentos. "Cuando viene alguien y me dice 'sos igual a tu mamá', lo siento como un mensaje de ella, porque es raro", aseguró.
"Yo creo que te mandan mensajes a través de estas personas, siempre me pasa en lugares como aeropuertos, donde se cruza mucha gente. Siempre agradezco", puntualizó y sumó: "Me conecto con ella a través de la música, a través de estas cosas cotidianas que me pasan. Ella está".
En ese sentido, confesó que la herida que le dejó la muerte de su madre en 2010 es algo que a día de hoy no pudo sanar. "Uno extraña la pérdida física, pero yo aprendí que están siempre, inclusive más que si estuvieran en este plano. Pero no voy a mentir, siempre tengo ganas de sentir un abrazo", expresó.