Fátima Florez contó ayer por primera vez la experiencia que vivió junto a su marido con "un ángel de la guarda" que protegió a su esposo, Norberto Marcos, cuando tuvo un infarto.
"Él tenía una salud perfecta. Yo estaba en el gimnasio entrenando, y me viene a buscar. Cuando lo veo tenía un color raro. Y me dijo que se sentía mal. Él lo atribuía al estómago. Lo llamamos a nuestro médico de cabecera y le preguntó si era en la zona de la corbata. Ahí le dijo que no se asuste que podía ser un infarto, que se tome un taxi, que no maneje y que se vaya hasta el sanatorio. Él no quería. Le insistí. Fuimos al Sanatorio Güemes, le hacen un primer chequeo y la enfermera le dice que estaba perfecto y que se vuelva a su casa", dijo Fátima en el ciclo "Debo Decir" que conduce Luis Novaresio por la pantalla de América.
