La conclusión fue contundente: "El tema es que quieren correr Andrea del Boca del lugar de protagonista porque se está comiendo el reality", sentenció.
Qué inesperada decisión tomó Franco Zunino en Gran Hermano tras lo sucedido con Luana y su ex
La noche del martes, Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) sorprendió a Luana Fernández con un giro inesperado: el Big la puso frente a frente -a través de realidad aumentada- con Lucas Izzi, su exnovio. El encuentro fue especialmente incómodo porque ella había decidido terminar la relación dentro del reality, luego de confesar que sentía atracción por su compañero Franco Zunino.
Lo que Luana jamás imaginó es que, tras anunciar la ruptura de un vínculo de seis años, el programa le daría a Lucas la oportunidad de ejercer el “derecho a réplica”. El cruce estuvo cargado de reproches y acusaciones, y dejó a la participante expuesta frente a todos.
La reacción de Luana no tardó en llegar: cuestionó a la producción por haberla sometido a semejante situación y hasta preguntó si podía abandonar el juego. Más tarde, ya con sus compañeros, explotó en enojo y fue Santiago del Moro quien intentó calmarla. Como si la tensión no fuera suficiente, horas después Franco Zunino decidió tomar distancia y frenar el vínculo que venía construyendo con ella dentro de la casa.
En el streaming del reality, Franco explicó su postura: “Con Luana quedamos como amigos porque la verdad que yo no quiero estar en el medio de esos quilombos, que tampoco me corresponden y jamás, jamás estaría en el medio de una relación”.
El participante fue claro al marcar los límites: “Entonces le dije que todo bien, pero que ya está, que seamos amigos. Ella es re piola, re buena onda, pero vamos a ser amigos y nada más”.
Aun así, dejó en claro que no piensa dejarla sola en este momento delicado. “También le dije que no le iba a soltar la mano porque sé que está pasando por un momento de m…, y acá las emociones se viven al mil millones. Pero ahora, al tener las cosas claras de cómo es su relación, le dije que ya está”.
El episodio terminó convirtiéndose en uno de los más intensos de la temporada, dejando a Luana en el centro de la tormenta y con su futuro dentro del juego lleno de incertidumbre.